miércoles, 7 de marzo de 2012

Bretaña Francesa I

Campos verdes, ciudades medievales, sidra y galettes. Son algunas de las cosas de las que podrás disfrutar en esta tierra donde lo más importante es el paraguas.
Recorremos esta región intentando descubrir todos sus rincones. Vannes, Lorient, Dinard, Moint Saint-Michel y muchos más sitios nos descubrirán sus encantos. Prepara la mochila y ponte calzado cómodo que empieza el viaje.

Existen varias maneras de llegar hasta Bretaña Francesa desde España, la más rápida y cómoda es sin duda el avión. Desde España y vía Barcelona exinten vuelos hasta Nantes con la compañía aérea Vueling. Los precios rondan los 150 euros  por trayecto dependiendo la fecha y la ciudad de origen. La compañía Transavia, filial de Air France, cuenta también con vuelos desde varias ciudades españolas y portuguesas a Nantes con precios interesantes (50-100 euros por trayecto). Lo malo de esta compañía low cost es que solo opera de manera estival. La opción de coger un vuelo hasta París y después coger un tren hasta la Bretaña no es para nada descartable. Desde los aeropuertos existen conexiones (navettes) con el centro de las respectivas ciudades, incluso muchas veces te dejan al lado de la estación de ferrocarriles. Los precios cambian según las ciudades y la compañía que realiza la conexión, rondan los 6 euros. 
Existen conexiones de TGV (tren de alta velocidad francés) desde París a ciudades de la Bretaña por unos precios que rondan los 60 euros. El servicio de trenes funciona muy bien, es puntual, rápido y cómodo. Si tu estancia en Francia va ser prolongada te recomendamos hacerte con una tarjeta 12-25 con la que tendrás importantes descuentos en los billetes.
Existen formas alternativas para llegar, como el coche. Dependiendo de la ciudad de origen tendrás que conducir más o menos horas. Pero si quieres subir el coche sin tener que pasar horas y horas al volante existe un ferry que parte de Gijón a Saint- Nazaire Nantes. Cubre el trayecto en una noche (15 horas aproximadamente)  y tiene unos precios realmente interesantes. Si en el coche vais varios puede salir mucho más barato que otras opciones de transporte. Por último si quieres viajar por carretera por que te gusta ver el paisaje o por que tienes pánico a los aviones pero no tienes coche o no quieres conducir existe la posibilidad del autocar. Varias compañías conectan la península con ciudades como Rennes o Nantes por precios que rondan los 130 euros ida y vuelta. Consulta en las páginas web de empresas como Eurolines, Alsa o Socitransa. Esta opción no la recomendamos lo más mínimo, es incómodo, hace frío y tarda alrededor de las 15 horas dependiendo de la ciudad de partida.


Una vez en la Bretaña os recomendamos que os establezcáis en una ciudad y desde ella visitéis toda la región. Las conexiones con otras ciudades y pueblos son muy buenas. Nosotros os recomendamos enérgicamente Vannes.  Desde esta bella ciudad medieval podréis visitar ciudades como Lorient, Quimper o Nantes en tren, su estación TGV cuenta con conexiones también con París y Bordeaux por ejemplo. También existe un bus con el que podréis ir a cualquier zona de Morbihan por solo 2 euros (y hay sitios realmente interesantes que visitar como Quiberon). También existen barcos que parten de esta ciudad hacia las islas del Golfo de Morbihan que son realmente hermosas.

Vannes es una ciudad bastante turística en verano, frecuentada por la burguesía francesa. Fundada a finales del siglo I a.C, su puerto favorecía el comercio. En el siglo V paso a ser sede episcopal, a finales de la Edad Media era una de las principales ciudades bretonas.  En 1419 falleció en Vannes San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad. Acogió el parlamento de Bretaña entre 1675 y 1689, esto impulso el desarrollo de la ciudad.
Recomendamos visitar la Muralla de Vannes, principal elemento del paisaje urbano y que data del siglo III. Le Porte Prision, monumento histórico. Porte Saint-Vicent, puerta principal de la muralla situada frente al puerto y monumento histórico. La Iglesia de Saint-Patern que data del siglo XI y esta dedicada al primer obispo conocido de Vannes. La Catedral de Saint-Pierre, monumento histórico, en ella se encuentra enterrado San Vicente Ferrer. Castillo Gaillard que data del siglo XV. También recomendamos dar un paseo entre las casas con entramado de madera que datan las más antiguas del siglo XV.

 La ciudad de Lorient nació en 1666 para apoyar la creación de la Compañía francesa de las Indias Orientales. La fortaleza de Port-Louis acoge una colección que relata el desarrollo de esta Compañía. Con la pérdida de las posesiones en las Indias de Francia el puerto pasara a manos de la corona y se lucrara con el tráfico de esclavos. Napoleón establecerá en 1784 un puerto militar. Actualmente Lorient es una ciudad de alredor de 60.000 habitantes con un puerto comercial moderno y famosa por su festival intercéltico que se celebra todos los años los primeros días de agosto y en el que participan artistas llegados de todos los rincones celtas del globo.

Una de las ciudades más bellas de la bretaña es sin duda Saint –malo. Esta ciudad  rodeada por una muralla del siglo XIII es una de las  más visitadas de Francia. Envuelta por el mar, cuenta con una rica tradición marinera y un importante puerto. Una de las curiosidades de esta ciudad es que llego a declararse república independiente durante los años 1490-1493. Famosa también por su marisco y la gran cantidad de restaurantes que ofrecen este manjar. De Camino a Saint-Malo no perdáis la oportunidad de parar en Dinan. Visitad su castillo del siglo xIV, la torre del reloj, sus preciosas calles medievales y probad sus famosos caramelos de matequilla.


Otro emplazamiento que no os debéis perder estando en  Bretaña es el famoso Mont Saint-Michel. Técnicamente no se encuentra en Bretaña (se encuentra en la Baja Normandía) pero su cercanía e importancia obligan a su visita.  Debe su nombre a la abadía consagrada al arcángel Saint-Michel que culmina el punto más alto de la isla. Es uno de los monumentos más visitados de Francia y todo su conjunto es Patrimonio de la Humanidad desde 1979.

Existen multitud de pueblos y lugares de interés donde perderse en la Bretaña os recomendamos salir a explorar y descubrir sitios realmente mágicos. Capillas, fuentes, castillos abundan en este lugar encantado que os transportara a la época medieval.

En la segunda parte del reportaje os diremos donde comer, dormir, salir de fiesta y muchas más cosas que se nos ocurran.
Recordad que somos un grupo de estudiantes que solo quieren contaros y ayudaros a descubrir mundo, no profesionales del periodismo, por lo que os rogamos que nos perdonéis faltas, datos erróneos y otras chapucillas.

Un saludo